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Se acerca el invierno

La vida debe estar en otra parte. No se donde, no se ni con quien ni con quienes. Simplemente en otra parte.
Creo que lo peor de hacer repaso es que en los momentos que decidimos hacerlo siempre le damos, ok yo le doy, prioridad a momentos o situaciones que no deberíamos. Resulta difícil sacarse la mochila del pasado y resulta mucho mas complejo tratar de ser alguien más. Hay que aceptar. Es uno de esos momentos. Hay que hacer la lista de fortalezas y oportunidades de mejora como en un coaching laboral, y también es necesario agregar una tercera con lo que somos. Con lo que sabemos será dificil que tenga vuelta atrás.
En eso estoy. En la tercer lista. Alguna vez leí “a lo hecho, pecho”. Buena forma de definir los días. Los pasados, los actuales y los que vendrán. Con mas errores que virtudes creo que lo he hecho. Creo que ese item está en mi lista de fortalezas.
El cielo está a mis pies aunque parezca que la foto está dada vuelta. Quizás lo está, quizás es eso, o quizás estoy mirando la foto, y a ella, al revés.
Por qué ahora? Por qué extraña razón iba a ser distinto? Por qué no mejor seguir por otros caminos, distintos, desconocidos, y deshabitados?.
Al fin y al cabo esto es lo que somos. Y siempre será asi. Aunque quizás mañana cambie, aunque quizás los rayos tibios del sol de invierno siguen golpeando en mi persiana. Será momento de abrirla y ver que tan persistente son. Ver que tan largo es este frio.
“Se acerca el invierno”… perdón, ya llegó.
Prendo mi quinto cigarrillo de estos últimos minutos. Afuera no llueve aunque bien podría.
Fin del Viernes. Comienzo del sábado, quizás sea uno cargados de finales o quizás no...
Buenos noches Ana, quien quiera que seas y donde quieras que estés...

Ana, es tan corta la vida, y son tantas despedidas llenas de promesas vanas.
Ana, ¿qué será de nosotros cuando caigamos y otros ocupen nuestro lugar?
Ana, ¿dónde será la batalla próxima en que perdamos la guerra contra la soledad?
Ana, volverás a escuchar las piedras que contra tu ventana lanzó la felicidad. Lanzó la felicidad.
Ana, es tan corta la vida, quizás me vuelva mentira y no te conozca mañana.
Ana, cuando te esconda un abrazo recuerda entonces el año en que forjamos la paz.
Ana, quizás me marche y no vuelva, quizás me muera y no tengas que maldecirme jamás.
Ana, te veo y me declaro culpable de desear tu presencia más que desear la paz.
Ana, ¿qué hago yo con mis canciones, con el manojo de escarcha, con mis ganas de matar?
Ana, ¿qué hago yo con las montañas de papeles que he firmado jurando morir o amar?
Jurando morir o amar.
Ana.

Ismael Serrano



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